Descripción
El picadillo de toda la vida, con su adobo, mezclado con un toque cremoso de queso azul. Tiene un sabor auténtico y profundo, a tradición asturiana, pero con un acabado gourmet. Queda de diez a la parrilla o a la plancha.
Hecha a mano, una a una. Por eso cada pieza pesa como mínimo 200 g, pero nunca exactamente lo mismo. Te llega fresca, envasada al vacío y en frío a cualquier punto de la Península.




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